Volver a tu centro

Cuan femenina quieres mostrarte, cuantas curvas, cuantos rollitos de más. Eso es lo que se me vino a la cabeza al ver como me estaba quedando el sweater Sylvia, sweater que me mandó a hacer una clienta. Ella tiene muy claro lo que quiere, tanto el color como la forma. Y, aunque no tiene la figura de una modelo, ella se siente perfecta así, y eso es ¡espectacular!

Tejiéndolo, me dí cuenta que yo había perdido un poco de esa claridad. Es cuando mi marido me pregunta: “qué te fumaste?”. Porque de un simple diseño, todo en punto jersey, es que me pongo a pensar sobre la vida y los sentimientos.

Cuando se me ocurrió el hacer mi hobbie mi “profesión”, lo pensé como algo relajado. Me gusta tejer, y si inscribía mi negocio, podía comprar lanas a mejor precio. Si no resultaba, no perdía nada, porque la lana la compraría igual. Y fue así que un día de verano en la piscina en una casa de alquiler en Cataluña, tomé la decisión de lanzarme.

Tengo que confesar, que también estaba dándole vueltas, porque mi mamá que tejía mucho, rápido y muy lindo, me propuso que nos dediquemos a esto más profesionalmente. (Creo que esto ya lo había contado en alguna oportunidad). No lo hicimos, porque ella vivía en Chile y yo en Alemania y nos veíamos 3 meses al año solamente. Al año siguiente de su propuesta, ella murió de cáncer. Igual me quedó en la cabeza la idea.

Yo tejo desde hace un montón de años, pero soy más bien autodidacta. Nunca me preocupé mucho de muestras de tensión, de bloqueo, de vueltas cortas, etc. Tejía, y de alguna manera los sweaters o poleras de verano, me quedaban bien. tejía con la lana que encotrara en casa, si era acrílico, algodón o algún merino super especial, no era tema.

Ahora que me dije, esto te lo tienes que tomar más en serio, me puse a estudiar un poco más del tema. Tomé cursos de como escribir patrones, que lo recomiendo a ojos cerrados, con Cecilia Losada, también de como tejer calcetines con Mónica de Pim pam teje. Este aún no lo hago. Hice, o sigo en ello, un curso de telar de peine. Y también de marketing y de bordado en Doméstika.

Lo que me ocurrió con todos estos cursos y con el bombardeo de información en Instagram o Pinterest, es que dejé de tejer con la cabeza despejada. Y me dí cuenta que me enrollo entera al tratar de hacer algún diseño propio. Siempre creo que es algo repetido o que alguien lo hace mejor que yo. Y claro, en la vida siempre hay alguien mejor que uno, o que tiene más tiempo para dedicarle a todo esto. Y eso es lo que me comenzó a “agobiar”.

 

 

Hice algún par de videos, que nunca publiqué, porque no eran lo sufiecientemente profesional…ahora me arrepiento, porque creo que soy muy autocrítica. Estaban bastante claros. Siento que no soy mala en lo que hago, me falta “modernizarme” en algunas técnicas, pero voy por buen camino

Estuve harto tiempo sin escribir en el blog, porque pensaba: “¡qué escribo!, tengo que enseñar algo, aportar algo.” No había pensado que mi aporte no va por el tejido en sí y sus técnicas, sino que en mi experiencia de como reinventarse, cómo es vivir lejos de tu familia y tener que arreglártelas sola. Compartir mi historia con otras personas que también quizás están en las mismas que yo, o que se les viene lo mismo.

Mis hijos cada vez me necesitarán menos, porque van creciendo. Tengo 4, el mayor ya se fue a estudiar, la segunda está en su penúltimo año de colegio, luego tengo uno de 15 y uno de 10. Con este me queda más tiempo, pero por tener hermanos tanto mayores, es mucho más independiente. Mi marido trabaja todo el día, así es que cada vez tengo más tiempo para dedicarme a esto que ¡me encanta!. De a poco siento que está llegando mi momento, lento pero seguro.

 

Una vez que me pasó todo esto esto por mi cabeza, ¡pude tejer el sweater Sylvia sin mayor problemas! Nunca he hecho tanta matemática en mi vida, pero le quedó como si se lo hubiese tejido sobre el cuerpo. ¡Hay que satisfacción! No tiene ni vueltas cortas, ni está tejido en redondo, sólo me puse a tejer como mejor lo manejo por el momento. Es un sweater tejido con lana de grosor fingering (sockenwolle), compuesto por lana merino, seda y ortiga. Está pensada como para calcetines, lo que la hace ideal para este pedido, ella quería un sweater bien pegado al cuerpo, así como una camiseta. Para lograr eso, le tomé las medidas, y la muestra de tensión fue fundamental. Fue como tejer un calcetín o unos guantes, no podía quedar holgado. Utilicé sólo 2 madejas, cada una de ellas es de 100gr. y vienen 425mt.

A veces puede que te sientas que no tienes tiempo para tí, que no eres lo suficientemente rápida/o, que todos logran más que tú, etc. Yo pasé por todo esto. Y acabo de encontrar nuevamnete mi centro, mi foco. En mi eslogan dice: “crea tu mundo, crea tu estilo”, y eso es lo que yo misma debo de tanto en tanto hacer. Crear mi mundo, no el del que publica todo fantástico en Instagram. Tampoco la que pareciera que teje de un tirón y no le toca nunca deshacer, porque no creo que sea real, por lo menos no lo es en mi mundo. (Deshago casi tanto como tejo algunas veces). Hay días donde no agarro las agujas, porque mis hijos adolecentes me necesitan, aunque no lo digan, uno lo siente. (En este tiempo de pandemia fue fuerte). Y ese es MI MUNDO, el que tiene familia y quiere compartir su tiempo con ella. Y estoy muy contenta con lo que he logrado.

Ya he tenido ventas, tiempo para muchos más pedidos no tengo. Hay una boutique aquí en mi barrio donde puedo exhibir mis cosas, y ya me pidieron chales para la temporada de primavera. ¡Eso ha sido para mí mi mayor éxito!. Les iré mostrando proyectos en otros blogs. Creo que no debo ser ansiosa. Ir a mi ritmo y ser fiel a mi concepto, es lo que me llevará a mi público objetivo.

Este último tiempo he estado escuchando podcast de tejido. Debo reconocer que hay algunos que me han aburrido un poco, pero encontré uno, Belén de Tejer en inglés, con la que me he sentido pero tan identificada. Habla de sus lanas y tejidos con una pasión…hace y deshace, aprende con los patrones de otra gente. Es decir, es un humano como uno y se muestra así.

Les cuento que en marzo voy a una feria de manualidades y lanas a Koeln. No sé si será para todo público, pero para los que tenemos “negocio” de todas maneras. Estoy anciosa por conocer a más productores de lana, ojalá con mi concepto de sustentabilidad y compromiso con el medio ambiente. Sé que por ejemplo Pascuali Filati Naturali estará. Trabajo con sus hilados, me encantan. También les contaré sobre esta experiencia.

Si estás suscrita/o a mi news letter y esto que escribo no es lo que te interesa, sino que lo que buscas son consejos de tejido, creo que no soy la adecuada. Yo te iré contanto cosas que he aprendido, mi proceso de diseño y mis nuevos desafíos. Si quieres seguir conmigo me alegraré mucho, pero si no, lo entiendo absolutamnete.

¡Me encantará leerte en los comentarios! ¡Hasta la próxima!

Claudia Vigorena

4 comentarios en «Volver a tu centro»

    1. Muchas gracias! Significa mucho para mí. He aprendido muchísimo en tus cursos y tutoriales, pero más en las conversaciones de las reuniones por zoom, porque ahí compartimos experiencias y ayudan para ver las cosas con claridad y de otra perspectiva.

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